Día de reencuentro, anécdotas, risas y hasta algún llorico de nostalgia.
Promoción 87-2000. Última de BUP y EGB. La iglesia de la Manteria os recordó vuestra comunión, confirmación o boda. Madre Paula y San José de Calasanz han sido testigos de vuestro desarrollo.
Paseando por los cambios habidos estos años en el cole. “¿Esto no era la sala de juegos?“
Sí, pero ahora son las clases de los niños de 0 a 2 años.
“¡Aquí aprendí a tocar la guitarra!“ Hoy es la sala de psicomotricidad.
Al salir a la terraza de Salamero descubrieron el huerto escolar con tomates y acelgas, entre otras plantas y hortalizas.
“Aquí estudiamos 1º de BUP”. Alguno recordó alguna trastada de adolescente. Hoy es el piso de primaria.
“Esto está igual”. Efectivamente, la capilla está igual.
El edificio cambia y se adapta a los tiempos y necesidades pero hay cosas que no cambian. No cambia el espíritu escolapia que empezasteis a recibir hace 40 años. Esa esencia se sigue transmitiendo hoy a los alumnos del siglo XXI.
Terminamos vuestro viaje a la infancia y adolescencia con una canción.
Alguien dijo… ¿La de las palomas?
Y ahí está. La memoria no falla y de algún recóndito lugar del cerebro vuestra voz empezó a cantar esa canción… Porque vale la pena soñar…
Desde el colegio os decimos: “Porque vale la pena educar”
La educación transforma y sus frutos se ven al tiempo.
Enhorabuena, hombres y mujeres de la promoción 2000. Volvéis a vuestra casa . Casa que tenéis abierta siempre.
Gracias por el rato que nos hicisteis revivir.


